AERODROMO GRAL. LAS HERAS

Aviones Hidrantes
Siendo Hernán Lombardi Secretario de Turismo de la Nación, tuve la oportunidad de volar con él varias veces por la Patagonia. En uno de esos vuelos me comentó que el entonces presidente Fernando de la Rúa quería deshacerse de un avión presidencial tan ostentoso, con peluquería y cama King que había dejado el ex-presidente Menem. Lo primero que propuso Lombardi es cambiar ese avión por varios aviones Canadair CL-215 para el combate contra incendios forestales. Nunca supe por qué esa propuesta no prosperó. Se que tuvo oposición interna y uno de los argumentos era que el avión presidencial estaba muy devaluado.
Tuvimos oportunidad de ver trabajar los Canadair en Bariloche y zona, en época de María Julia Alsogaray y eran realmente asombrosos. Se dice que fueron alquilados y que nunca se pagó ese alquiler. Por otra parte, intereses mezquinos los desacreditaron en favor de un gran número de personas que suponían que iban a quedar sin trabajo, o sacaban cuentas de cuántos combatientes se podían pagar con el valor de un avión, sin entender que eran recurso complementario de una herramienta tan útil.
El único éxito garantizado contra un incendio forestal tiene varias puntas y la primera es una importante tarea de prevención, con una fuerte componente de educación considerando que sólo el 5 % de los incendios es provocado por causas naturales, el resto es descuido, negligencia o mala intención. La segunda es la vigilancia. Puestos de observación, faltante inconcebible en nuestra zona en un año tan crítico por la sequía y la reciente floración de la caña colihue, que por esas cosas raras de la naturaleza, se reproduce sexualmente cada aprox. 60 años y luego muere en masa, generando una gran cantidad de material combustible extremadamente inflamable en el sotobosque cordillerano. La tercera es el ataque temprano y expeditivo, tarea para los aviones hidrantes, que, alertados por el vigilante, parten inmediatamente al foco y lo sofocan o lo van controlando hasta que la brigada de tierra acceda al lugar.
Los aviones hidrantes operando en Argentina son aviones agrícolas adaptados al combate de incendios, que si bien cumplen una tarea meritoria y sus pilotos son personas muy comprometidas con ella, presentan fuertes limitaciones, como la carga en tierra, que obliga a contar con pistas cercanas, mucha logística y usar mucho tiempo entre disparos, a lo que se suma la poca capacidad de carga.
La mayoría de los bosques patagónicos están en las proximidades de espejos lacustres, por lo que el avión mas adecuado es el que carga en el agua, en forma autosuficiente y tiene una frecuencia de disparos muy eficiente. Creo que sería oportuno, siendo Argentina un país tan vasto y con tanta superficie de bosques nativos incorporar en quienes tienen capacidad de decisión la visión y necesidad de contar con medios aéreos mas apropiados. Propongo que iniciemos una campaña en este sentido. Un solo incendio supera, en pérdidas, toda inversión que se pueda hacer en este sentido.