FUERA GARNIER

Ante la fiesta de licitaciones, cartas de recomendación, contratos, asesorías y demás, tomando en cuenta que el cargo de Ministro de Educación debido a la importancia de la educación en cualquier país debe ser ejercido por una persona con criterios éticos por encima de favores y amistades, reconociendo que don Leonardo ha tenido una larga trayectoria y un exitoso paso por el MEP, resulta necesario exigirle su renuncia, la fiesta tiene que acabarse. Don Leonardo compórtese a la altura y a lo hecho pecho, váyase al menos con un poquito de clase.